Sinestesias para una lengua con semiótica de perro

A, rojo refulgente de brillo celeste, sangre santa o herida propia.

E, azul muteado o visible, siempre sagrado. Angelical y mutabile.

I, amarillo astringente, divinidad opresiva o volcánica. Energía voraz que pide raudales, ouadis inmensos de ocultismo Tashelhit liberado.

O: Blanco o negro que se muestra indolente, mudo. Montaña rojiza ancestral y endormecida. Gestación lejana o sin gusto. Piedra negra volcánica de sólido basalto o frágil granito lamentable.

U: Transmutación del verdor, salto desquiciado de Vigor. Escupitajo de sangre para pluvias y buena marejada con mar de fondo. Conexión con la divinidad desde la voz.

Publicado por Alberto con V

Escritor de relato radicado en Gran Canaria. Amante del mar y de las pluvias que enriquecen y dan verdor.

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