No estoy aquí, estoy ahora.
No estoy aquí, estoy ahora.
No estoy aquí, estoy… ahora.
Ooomm…
Hace un rato me llevé a arrancarme los sesos por la nariz, romperme la nariz, sangrarme. Quebrar mi cráneo del puente Viento para deshacerme de mis sesos. Lo que más me unía con mi individuo y más me ligaba a la vida estaba inundado de mentiras y tenía llagas en sus dedos. Roto el empeine del pie malo, mis ojos veían la bruma que mis preposiciones les habían dado.
Lo que yo diría estaría mal. Soy bombilla de butano pero creo que me he quedado a oscuras. No traten de encenderme, voy a estallarme en la vía oscura de las luces rojas y azules, de camino a mi «casa». Soy solo un horno con el gas abierto. Me ardo y te quemo pero y tú ¿qué hiciste tú con mi miedo?
Y me han sedado. Drogas legales obligatorias. Convertirse en… Kiero papas fritas, no puedo estar despierto, estoy triste, es un abismo en mi pecho hacia lo más hondo del subsuelo de la isla de dos o tres meses enfermo de med. psiquiátrico nº1. Y ahora soy un niño, me han capturado. Dos o tres meses, Aripiprazol vuelvo a mí pero las piernas la vibración de terremoto. Mi pecho mi barriga un imán negativo doblarme y el miedo a partirme a que la fuerza me engulla pero… Natación y secretos aunque sanar, cuidarme Para sanar y ya no pasó. «Nunca sanaré» dijo durante esos meses. Yo nunca olvidaré las plegarias febriles.
¿Los que seguimos aquí… ayer pero también mañana? Muchos de los que tuvimos imanes en la cabeza acabamos siendo catedral en los corazones de ustedes. Pero no queremos, no kiero yo ser polvo entre vidrieras.